SOBRE LOS DIOSES y el fin del mundo

este video de Fundación Soliris, me ha puesto a reflexionar… que tambien son en parte mis conjeturas de ayer y ahora coincidentes de alguna manera (y recordé inevitablemente a Freixedo!)… 

Dice Freixedo en su libro, pagina 82:
 “Puesto en palabras más exactas, las ondas poco comunes que desprenden ciertos vegetales al quemarse en ciertas proporciones, sintonizan con las que se desprenden de la cremación de la materia animal, produciendo en conjunto una vibración que es especialmente agradable para los «paladares» de ciertos espíritus más refinados. Y, a lo que parece, tanto Yahvé como los jefes de todas las bandas de «elohim», eran una especie de «gourmets» espaciales.”

“Vea el lector con qué exquisitez ordena Yahvé que le sean hechas las ofrendas vegetales; da la impresión de que le está dictando a Moisés recetas de alta cocina con sus medidas exactas: «Dile a los israelitas que te den una ternera roja sin defecto y que no haya sido uncida nunca, y degüéllala fuera del campo. -Entonces, Eleazar el sacerdote, mojará su dedo en la sangre de ella. y lo sacudirá siete veces hacia la tienda de las reuniones. Después será quemada la ternera por completo, pero el sacerdote tomará un poco de madera de cedro, un poco de hisopo [una planta muy aromática antiguamente usada en medicina] y un poco de lino color rojo escarlata (!!) y lo arrojará todo al fuego donde se quema la ternera…» (Num. 19, 1-7).

En las ofrendas diarias de por la mañana y por la tarde, junto con los animales que había que sacrificar y quemar, Yahvé exigía sin falta, la «ofrenda de cereal», que consistía en la 10a. parte de un «efá» (una medida hebrea) de harina fina, mezclada con 1/4 de «hin» (otra medida) de aceite de aceitunas machacadas, y además había que ofrecerle una libación de 1/4 de «hin» de vino.”

“Pero Yahvé detallaba bien sus recetas; porque cuando era un toro el animal que se ofrecía, entonces con él había que ofrecer 3 décimos de harina tamizada, mezclada con aceite de oliva; si en vez de un toro era un carnero, entonces la cantidad de harina que había que ofrecer era 2 décimos; si era un cordero, 1 décimo ysi era un macho cabrío, entonces no había que ofrecer nada con él. Las cantidades de vino variaban también de acuerdo al animal que se sacrificase.”

“Pero no sólo eso; Yahvé bajaba a más detalles. Las ofrendas de cereales tenían que ser siempre sin levadura; había que añadirles algo de incienso; tenían que ser con aceite de oliva; había que echarle sin falta, sal («toda ofrenda tiene que ser con sal»), y nunca había que añadirle miel. Además especificaba: «Cuando el cereal que se me ofrezca, haya sido asado en un horno, tendrá que presentármelo en forma de obleas rociadas con aceite; si ha sido cocinado en una plancha o sartén, entonces habrá que partirlo en trozos y echarles encima el aceite; y si el cereal ha sido preparado dentro de alguna olla, entonces tendrá que ser bien sumergido en aceite para freírlo».

Y todo ello para ser quemado en la hoguera con las ofrendas, a modo de adobo. Lo curioso es que las particularidades que conocemos de las ofrendas que los dioses mesopotámicos exigían a sus pueblos, se parecen enormemente a éstas que vemos exigidas por Yahvé; no sólo en el grueso de las ofrendas y de las cremaciones de animales, sino también en estos detalles o caprichos de exigir tal o cual hierba o líquido junto con la ofrenda animal. Esto nos hace sospechar mucho en la igualdad de Yahvé con todos los demás «falsos dioses» y nos da la explicación de sus tremendos celos hacia ellos.”

Cremaciones de animales en la Biblia

“En cuanto a las órdenes de Yahvé a Moisés a propósito de la cremación de animales en el altar, podríamos llenar páginas:

«Esta es la ley del holocausto:
el holocausto arderá sobre el hogar del altar de la noche a la mañana y el fuego del altar se tendrá siempre encendido… El fuego arderá siempre en el altar sin apagarse; el sacerdote lo alimentará con leña todas las mañanas; pondrá sobre ella el holocausto y quemará allí mismo la grasa de los sacrificios pacíficos. Es fuego perenne que ha de arder en el altar sin apagarse». (Num. 28,3).

Son interminables los pormenores que Yahvé le dio a Moisés acerca de cómo debía quemar las ofrendas, cuáles eran holocaustos y de cuáles podían comer en parte los sacerdotes, etc.

Pero todavía hay más peculiaridades. A veces parece que la impaciencia de Yahvé era tanta por sentir el «suave olor tranquilizante» de que nos hablan los textos, que sin esperar a que los quemasen, bajaba él mismo a abrasarlos, para captar de cerca lo que de ellos quería:
«Y le dijo Yahvé (a Abraham): Elígeme una vaca de tres años, una cabra también de tres años y un carnero igualmente de tres años y una tórtola y un palomino. Tomó Abraham todo eso y partió los animales por la mitad, pero no las aves; y puso cada una de las mitades enfrente a la otra… Puesto ya el sol, y en densísimas tinieblas, apareció una hornilla humeante y un fuego llameante que pasó por entre las mitades de las víctimas». (Gen. 15).

Y más adelante en el libro del Levítico:
Arón alzando la mano bendijo al pueblo y bajó después de haber ofrecido el sacrificio por el pecado, el holocausto y el sacrificio pacifico. Moisés y Arón entraron en el tabernáculo de la reunión y cuando salieron, la gloria de Yahvé [la famosa nube] se manifestó a todo el pueblo, y salió de ella un fuego mandado por Yahvé, que consumió en el altar el holocausto y las grasas. A su vista el pueblo todo lanzó gritos de júbilo y se postraron rostro en tierra». (Lev. 9).

En esto parece que hay un paralelo con lo que anteriormente dijimos de las matanzas de animales. Da la impresión de que tanto en los sacrificios sangrientos como en los holocaustos, al no haber en la actualidad, entre los pueblos civilizados, quien le haga caso a Yahvé ni a ninguno de los otros dioses en cuanto a sacrificarles animales y quemarles ofrendas de materia viva, ellos mismos se procuran los sacrificios y los holocaustos; en el caso de los primeros, yendo a las granjas a matar animales, y en cuanto a los holocaustos, provocando los enormes incendios forestales que cada verano vemos en la prensa de todo el mundo.
Para que el lector vea la importancia que Yahvé le concedía a todo esto (y al mismo tiempo para que lo contraste con el poco o ningún caso que a tales «cosas sacratísimas» se les concede en la actualidad, tanto en el judaismo como en el cristianismo) oiga estos textos aleccionadores tomados del libro 2º. de las Crónicas y, referentes a la consagración del templo por Salomón, es decir alrededor de 300 años después de la muerte de Moisés:

«El rey Salomón con toda la comunidad de Israel que se había reunido en torno a él, sacrificaron ante el arca innumerables ovejas y bueyes en incalculable abundancia… Cuando los sacerdotes salieron del santuario, la Casa se llenó de la nube, la misma Casa de Yahvé… Y los sacerdotes no pudieron continuar en el servicio a causa de la nube, porque la «gloria de Yahvé» llenaba la Casa de Dios…. Cuando Salomón acabó de orar, bajó fuego del cielo que devoró el holocausto y los sacrificios; y la «gloria de Yahvé» llenaba la Casa. Los sacerdotes no podían entrar en la Casa de Yahvé porque la «gloria de Yahvé» estaba en la Casa de Yahvé. Entonces todos los hijos de Israel, viendo descender el fuego y la «gloria de Yahvé» sobre la Casa, se postraron rostro en tierra sobre el pavimento y adoraron a Yahvé “porqué es bueno y porque es eterno su amor”. luego el rey y todo el pueblo ofrecieron sacrificios a Yahvé. El rey Salomón ofreció en sacrificio 22.000 bueyes y 120.000 ovejas. Así inauguraron la Casa de Dios el rey y todo el pueblo…».

(Note de paso el lector la nada simbólica y por el contrario manifiesta y física presencia de Yahvé; el pueblo veía perfectamente la nube, al igual que en nuestros días mucha gente ha visto pequeñas nubes haciendo cosas muy extrañas).

Muy probablemente estas cifras son exageradas; pero aún reduciéndolas a la tercera parte, nos encontramos ante una hoguera en la que se quemaban varias toneladas de carne. Imagine el lector el humo, el penetrante olor a carne quemada y la grasa fluyendo por todas partes. No tiene que imaginárselo porque le bastará con seguir leyendo el resto del capítulo 7:

«Salomón consagró el interior del patio que está delante de la Casa de Yahvé, pues allí fue donde ofreció los holocaustos y las grasas de los sacrificios de comunión, ya que el altar de bronce que había hecho Salomón no podía contener el holocausto, la oblación y las grasas… La fiesta duró siete días…».

Y toda esta increíble carnicería ¿para qué? ¿para congraciarse y para agradar al Dios verdadero, al Dios de la belleza, al Dios del amor, al Dios primera y profunda inteligencia que rige el Universo? De ninguna manera; el Dios verdadero no se deleita con humos ni con grasas. Lógicamente tenemos que llegar a la conclusión de que toda esta carnicería era para satisfacer los gustos de un «dios» a quien le gustaba la sangre, primo-hermano de Júpiter, de Baal, de Moloc, de Aserá, de Dagón, de Kemos y de todos los demás dioses mesopotámicos, a los que también sus pueblos adoraban mediante sacrificios de animales o de seres humanos. Ajab, rey de Israel, sacrificó dos de sus hijos a Baal. Estos sacrificios de «su pueblo» a los dioses rivales (Lev. 18-21), encelaban tremendamente a Yahvé y «encendían su ira»).

Todavía un último extraño detalle relacionado con el fuego y también con la irascibilidad y falta de entrañas de Yahvé; por él, podemos ver que estaba muy interesado en que los sacrificios que pedía, fuesen hechos exactamente como él decía, cuando él decía, por las causas que él los pedía y únicamente en los lugares que él señalaba.

Leemos en el libro del Levítico, capítulo 10:

«Los hijos de Arón, Naclab y Abiú, tomaron cada uno un incensario y poniendo fuego en ellos y echando incienso, presentaron ante Yahvé un fuego extraño, cosa que no les había sido ordenada. Entonces salió de ante Yahvé un fuego que los abrasó y murieron ante Yahvé».
Aunque no viene mucho al caso, no resisto la tentación del copiar los versículos siguientes,

porque son todo un resumen de los que por siglos ha estado pasando en el alma de millones de seres humanos inteligentes, ante el dogma hueco, absurdo y muchas veces tiránico, propugnado e impuesto por las autoridades religiosas de todas las creencias y de todas las épocas.
La explicación fanática dada por Moisés, ante un hecho tan bárbaro, y el silencio impotente de un pobre padre aplastado por el dolor y por la injusticia de su «dios», son sólo el eco de miles de hechos parecidos:

«Dijo entonces Moisés a Arón [cuyos hijos acababan de ser abrasados por Yahvé]: “Esto sucedió conforme a lo que Yahvé había dicho: Yo seré santificado en aquellos que se me acerquen y glorificado ante todo el pueblo. Arón calló”» (!!).


¿Qué iba a decir el pobre Arón, incapaz de comprender la «justicia y la bondad» de su «dios»? Seguramente en aquel momento y en lo profundo de su corazón, debió de blasfemar contra Yahvé. Como han blasfemado contra Dios muchísimos creyentes desesperados, cuando los doctrinarios religiosos le achacan a El cosas con las que El no tiene nada que ver, porque son debidas a causas mucho más cercanas a nosotros.

Lector: si todas estas cosas de las que estamos hablando te parecen bastante extrañas, (por no decir absurdas), no te olvides que son tomadas directamente de la Biblia, el «libro sagrado» que para muchos millones de seres humanos ha sido la guía durante muchos siglos. Con una guía así, en la que se nos presenta a Dios como a un individuo con unos gustos tan animalescos y tan extra- vagantes, no es nada extraño que nuestra sociedad esté como está y que las ideas religiosas en el mundo judeo-cristiano anden tan a la deriva como andan.”

seguir leyendo aqui: http://es.scribd.com/doc/6619846/Freixedo-Salvador-Defendamonos-de-Los-Dioses

Ahora digo yo;

ME CUESTA CREER que el dios Universal que anima y equilibra el cosmos infinito, sea un dios como el dios judeo cristiano que para tenerlo contento necesite de ofrecerle un menú variado de carróña… a la parrilla, a las brásas, a fuego lento en su jugo, etc. – bueno tambien se nutre de las guerras con la sangre y el dolor que provocan en la humanidad-  ¡qué tan poco necesita ese dios cuando se le antojaban sus bistecitos y costillitas adobadas!.

O quizás sea dios un lagarto, una serpiente, una ballena?!! (ver nota de Sorcha Fall: EL ATAQUE A JAPON Y EE.UU, RELACIONADO CON LA “RAZA DE BALLENAS ALIENÍGENAS” QUE SE APROXIMA A LA TIERRA), delfin, insecto (recordar los cucarachónes de la pelicula “los hombres de negro”)

..y qué decir de los dioses mayas solares?, de Quetzalcóatl, Viracocha en Sudamérica, Kukulkán, que son los mismos al parecer?; qué parentesco tienen con los dioses sumerios anunnakis?, con los dioses atlantes y egipcios?- y qué relación guardan ellos con todos los canalizadores, mensajes de los mismos, y el Nuevo Orden Mundial?… y toda la cuestión alienigena reportada en el mundo con suficientes y sólidas pruebas?… ¿son TODOS un invento de los mismos oscuros grises ET´S asociada con cierta ralea dizque humana en nuestro planeta y que son los inmediatos controladores mundiales de nuestros destinos y personas? y es verdad que existe ya un nuevo orden mundial establecido? o todo es “un holograma de esta mátrix realidad”, como nos lo han hecho creer y muchos de nosotros hemos repetido como loros eso como un hecho incuestionable aceptado, pero qué madres es un maldito holograma para que lo entienda de verdad “la chusma” en castellano corriente y vulgar en este “mundanal mundillo”?!  y QUE NO PODEMOS COMPROBARLO CIENTIFICAMENTE A NIVEL PERSONAL? (si alguien dijera que sí puede demostrarlo por ejemplo matemáticamente o astralmente que carájos es por ejemplo un portal dimensional o un holograma desde cualquier plano o dimensión… pues tal vez pueda, pero seria únicamente la verdad para la persona en cuestión…) y qué hay de “los demonios y los ángeles”?, son solo entidades interdimensionales o vulgares et´s allá en sus planetas o regiones cosmicas y que se nos aparecen de repente aqui haciéndonos alucinar… qué de Jesús El Cristo?, está “comprobado” que existió vivió murió y resucitó en verdad? y de Buda, de Mahoma, de Krisnha… etc etc.

Pues de mi parte tengo “mi Dios” que no tiene nombre ni necesita de complicados conjuros, misterios, mantras o signos cabalisticos o venir de colado a mi planeta en algun chance de abertura “de algun portal dimensional” para que yo lo vea o sienta aqui….

MI DIOS Y ESENCIA ETERNA VIVE DENTRO DE MI CORAZON AFUERA Y ADENTRO DE TODO LO QUE EXISTE VEO Y SIENTO, LO DIGO PORQUE LO SÉ, PORQUE DIJERAN ALGUNOS OTROS: CAMBIÓ MI VIDA Y ME RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS, ME HA HECHO UN MILAGRO Y EL EXISTE Y ES MI UNICO DIOS.

 …y a propósito, mañana domingo irás a misa?, también las cucas celebran mañana.

continuaré….

inoperante éste blog, solo lectura.

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