Abren hoy sitio Zoque en Chiapa de Corzo


Se invirtieron $3 millones y es resultado de tres años de trabajos arqueológicos. English
martes, 08 de diciembre de 2009
http://dti.inah.gob.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=4019&Itemid=329

La Zona Arqueológica de Chiapa de Corzo fue abierta al público esta mañana por Alfonso de Maria y Campos, director general del INAH, y el gobernador de Chiapas, Juan Sabines Guerrero, en consecuencia con el compromiso del presidente Felipe Calderón de habilitar a la visita pública diez nuevos sitios durante su administración.
Este sitio prehispánico, ubicado a sólo dos kilómetros del río Grijalva, en Chiapas, se convierte así en el tercero de esa lista y, según los expertos, es uno de los pocos asentamientos de la cultura zoque abiertos en el país. Se trata de un antiguo centro ceremonial y administrativo, cuyo origen se remonta a casi 3 mil 500 años, que sirvió como punto estratégico en las rutas de comercio entre el Golfo y el Pacífico.

Luego de tres años de trabajo ininterrumpido, y alrededor de tres millones de pesos invertidos por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) para la adquisición de los terrenos, el trabajo arqueológico y la habilitación de servicios al visitante, “un anhelo ciudadano llega hoy a ser realidad”, como señaló el presidente municipal de Chiapa de Corzo, Mariano Abelardo Aguilar Díaz, durante la ceremonia de apertura.

El director del INAH, Alfonso de Maria y Campos, recordó el compromiso presidencial de ofrecer para el disfrute del público diez nuevas zonas arqueológicas, y señaló que tres de ellas están en territorio chiapaneco; “en este sentido, Chiapas es la entidad más beneficiada, ya que a ésta, que hoy entregamos al pueblo y al gobierno de Chiapas, se sumarán dos sitios más en los próximos años: Plan de Ayutla y Lagartero”.

De Maria y Campos, reconoció y agradeció la colaboración de la compañía Nestlé —cuya planta en el municipio chiapaneco exporta leche en polvo y derivados a Centro y Sudamérica— por la donación de 6 mil 500 m2 de terreno para consolidar la poligonal arqueológica, que actualmente es de 1.5 hectáreas, y anunció que en breve concluirán las negociaciones con otros propietarios para la compra de una y media hectárea más.

El titular del INAH señaló que el sitio se convertirá en un lugar de convivencia y de refuerzo de la identidad chiapaneca; un parque cultural que pone en valor el patrimonio de México, y da testimonio del devenir de los chiapanecos.

Por su parte, el gobernador Juan Sabines Guerrero, refirió que la apertura del sitio es una “oportunidad para todos los habitantes del estado, que estamos obligados a conocerlo, ya que “Chiapa de Corzo es el sitio que nos da origen; aquí, en Chiapa de los Indios, está el origen y el orgullo de llamarnos chiapanecos”.

El mandatario aplaudió la determinación del gobierno federal para fomentar el turismo en Chiapas, y con ello generar inversión y derrama económica, al tiempo de que anunció que se abrirá la Licenciatura en Arqueología en el plantel que tiene la universidad estatal en Chiapa de Corzo.

La Zona Arqueológica de Chiapa de Corzo se localiza a 17 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez, en el Barrio Benito Juárez en el municipio de Chiapa de Corzo. El público interesado puede visitarla gratuitamente durante la temporada vacacional de fin de año, de lunes a domingo de 9 a 17 horas.

El señorío de los zoques

En la Zona Arqueológica Chiapa de Corzo, el visitante podrá apreciar tres edificios principales, construidos durante el apogeo del sitio, hace más de mil años, denominados Estructura 1 o El Palacio, Estructura 5 y Estructura 7, donde residieron los gobernantes zoques de este antiguo centro rector.

“Son los ejemplos más representativos donde se desarrollaban las actividades rituales y administrativas durante las últimas etapas constructivas, hacia 900 d. C. Se estima que por esas fechas llegó a tener alrededor de 70 mil habitantes, quienes vivían en los alrededores”, explicó el arqueólogo Adán Pacheco Benítez, director del Proyecto Arqueológico Chiapa de Corzo.

“La apertura de esta zona arqueológica, —que además fue centro rector de una amplia región de la Depresión Central de Chiapas, en las fértiles márgenes del río Grijalva—, servirá para que el público deseche la idea errónea de que todos los asentamientos prehispánicos del sureste mexicano son mayas, ya que éste es de filiación zoque”, apuntó.

Esta antigua ciudad, detalló, fue fundada hacia el año 1400 a. C., y a partir de entonces tuvo una ocupación y crecimiento constantes. “En distintos momentos Chiapa de Corzo sostuvo contacto con las culturas olmeca y maya. Particularmente mantuvo una fuerte relación con grupos olmecas, alrededor de los años 850 y 450 a. C., debido a su cercanía con centros como San Lorenzo, La Venta e Izapa.

“Posteriormente, se dio el vínculo con los mayas, a partir del año 400 a. C., como lo revelan los hallazgos de material cerámico que se encontró durante las excavaciones. Esta relación fue también estrecha, al grado de que los zoques adoptaron la llamada alfarería maya sierra rojo, que la adoptaron y comenzaron a manufacturar localmente”, abundó.

El arqueólogo, adscrito al Centro INAH Chiapas, comentó que culturalmente este lugar fue el paso obligado de las mercancías que se transportaban entre el Golfo y el Pacífico. “Controlaron las rutas de comercio, de tal forma que, lo mismo acercaban la obsidiana desde lo que hoy es Guatemala, que otras mercancías, como el algodón, del centro y el norte de México”.

Tras la adquisición en 2006, por parte del INAH, de 1.5 hectáreas de terreno donde se ubican los tres edificios prehispánicos que ahora puede visitar el público, comenzó el trabajo de excavación, consolidación y estabilización de las estructuras piramidales. “En 2007 emprendimos el trabajo arqueológico con miras a su apertura, y se han desarrollado tres temporadas de labor que concluyen este mes.

“Durante este trienio se ha contado con la participación de la comunidad del municipio de Chiapa de Corzo y, particularmente, del Barrio Benito Juárez, donde se asientan los vestigios. Derivado de este proyecto arqueológico, se han beneficiado entre 50 y 70 personas, contratadas en cada una de las tres temporadas”, indicó el arqueólogo.

Pacheco Benítez añadió que durante estos tres años de excavación y restauración se han hallado cerca de 60 mil fragmentos de cerámica, de los cuales la mitad han sido analizados, y a partir de lo cual se han determinado las distintas ocupaciones que tuvo el área. Así mismo, el año pasado se registró el descubrimiento de los restos óseos, muy erosionados, de una mujer con aproximadamente 1.55 metros de estatura, y que pudo haber fallecido a los 40 años de edad. Hasta el momento no se ha precisado su antigüedad.

Sobre las causas por las que este sitio fue abandonado, las hipótesis apuntan a cambios en las rutas de comercio o conflictos internos. “Después de su auge, alrededor de 900 d. C., vino su despoblamiento; sin embargo, poco tiempo después nuevamente fue ocupado por los zoques, pero ya no con carácter sagrado, sino como espacio habitacional.

“Posteriormente, a finales de 1400 d. C., los zoques fueron expulsados por los indios chiapa, aunque su permanencia en el lugar fue corta, porque en 1528 llegaron españoles, al mando de Diego de Mazariegos, lo que dio origen al mito del Cañón del Sumidero, que refiere que los chiapa decidieron arrojarse al vacío antes que ser conquistados”, concluyó Pacheco Benítez.

Modificado el ( miércoles, 09 de diciembre de 2009 )

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