MUSEO DE SITIO PALENQUE, RÉPLICA DE PAKAL







Y nuestro rey Pakal?- el famoso “astronauta de Palenque”, y su compañera de la tumba de al lado, “la reina roja”.

Palenque habla en sus tumbas cerradas al público hoy, pero si desean ver una réplica lo más cercana del rey pakal que está en el templo de las inscripciónes, acudan al museo de sitio de Palenque, donde existe la mejor réplica conocida hasta hoy.

Museo de Sitio de Palenque Alberto Ruz Lhuillier
CNCA/INAH

Ubicación:
Km 6.5 de la carretera ramal Palenque-Zona Arqueológica
CP 29960, Palenque, Chiapas
Tels.(916) 348 3406, 348 3079

juanferrermx@yahoo.com

http://sic.conaculta.gob.mx/ficha.php?estado_id=7&table=museo&table_id=939

Datos generales

El Museo de Sitio de Palenque Alberto Ruz Lhuillier tuvo como precedente el inaugurado en 1957. El actual se encuentra en un inmueble construido ex profeso, abierto al público en diciembre de 1994.


Considerado como uno de los museos arqueológicos más notables del área maya, reúne alrededor de 234 objetos procedentes de distintas áreas de Palenque, que atestiguan las expresiones estéticas generadas por el poder dinástico de la antigua urbe, además de que constituyen fuentes de información sobre las creencias religiosas, prácticas rituales y formas de organización política de la sociedad palencana.

Salas exhibición
Recorrido

Desde las delicadas figurillas de barro hasta las grandes esculturas de piedra caliza, los objetos exhibidos reflejan la tradición artística de Palenque, que irradió su influencia a otras ciudades mayas, como las de la región del Usumacinta.

Destacan los tableros esculpidos, cuyas representaciones de gobernantes y textos glíficos dan fe de la preeminencia que alcanzó la ciudad durante el periodo Clásico. Los tableros del Palacio, el grupo de las Cruces y la Acrópolis Sur son extraordinarios ejemplos de esta clase de monumentos.

La colección de portaincensarios, decorados con imágenes de dioses y antepasados, posee una depurada técnica cerámica y una compleja variedad iconográfica. Los ornamentos de jadeíta, malaquita, concha, coral y otros materiales, procedentes de las tumbas de los miembros más encumbrados del linaje gobernante, permiten al visitante apreciar el poder y la riqueza de la dinastía local. El recorrido incluye las siguientes salas:

1. Introducción

Proporciona información esencial sobre la relevancia histórica y cultural de Palenque, así como una visión amplia de las características urbanas y los principales periodos de desarrollo del sitio.

2. La Acrópolis Sur

Integrada por magníficas esculturas de los templos XVIII y XIX, da la pauta para que el público se familiarice con la narrativa y las representaciones glíficas realizadas durante el reinado de K’inich Ahkal Mo’ Nahb’ (721-ca. 736 d.C.).

3. El grupo de las Cruces
Ilustra las creencias y costumbres religiosas de Palenque, con tableros glíficos, ofrendas y portaincesarios del grupo de las Cruces, corazón ceremonial de Palenque.

4. La morada de los muertos/El juego por la regeneración
Está integrada por cerámica y ornamentos de recintos mortuorios que permiten un acercamiento a las prácticas y concepciones funerarias de los palencanos. Destaca la colección de máscaras, collares y pectorales de las tumbas de los templos de La Calavera y de la Reina Roja.

5. El Palacio/La corte real
Incluye monumentos labrados con escenas palaciegas e inscripciones glíficas que refieren el nacimiento, entronización y rituales de varios gobernantes, así como esculturas de estuco y vasijas de la élite local.

6. Las unidades habitacionales
Contiene figurillas, portaincensarios, esculturas, enseres domésticos y otros objetos procedentes de los espacios residenciales que rodean el núcleo arquitectónico de Palenque, que ofrecen una visión de la vida cotidiana en la ciudad.

Tumba de Pakal
Inaugurado en 2007, en este espacio se ofrece una réplica de la cámara funeraria del gobernante K’inich Janahb’ Pakal (siglo VII d.C.), localizada en el Templo de las Inscripciones, para satisfacer el interés de los visitantes por conocer el monumento original, actualmente cerrado al público.

Servicios:

Exposiciones temporales
Guardarropa
Expendio de publicaciones
Rampas para sillas de ruedas en el área de exhibición
Visitas guiadas
Talleres educativos
Curso de verano
Asesorías a escolares
Cafetería y una tienda de artesanías




Horarios de servicios:

Abierto al público de:
Lunes a domingo de 9 a 17 hrs
Entrada general $45
Domingos entrada libre
Maestros, estudiantes, niños menores de 13 años e INAPAM entrada libre
La utilización de videocámara está sujeta al pago de derechos

Terra.-Descubierta el 15 de junio de 1952 por el arqueólogo mexicano Alberto Ruz Lhuillier (1906-1979), este año se cumplen 55 del que es considerado uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes del siglo XX en México y América. Como parte de esta conmemoración, se presentó al público una réplica exacta de la tumba y su contexto, en un área especial del Museo de Sitio de Palenque.

Resultado de una intensa investigación desarrollada entre 1949 y 1952, el hallazgo cambió la idea que se tenía de los edificios piramidales prehispánicos, pues se creía que sólo servían como aposento de gobernantes. El descubrimiento permitió determinar que estas construcciones también fueron mausoleos de personajes de alto rango, y así se pudieron establecer paralelismos con otras civilizaciones del mundo, como la egipcia.

La entrada masiva de visitantes a la tumba subterránea por más de medio siglo, provocaba el aumento de la temperatura y humedad del espacio, lo que alertó a autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), pues los materiales prehispánicos comenzaron a sufrir alteraciones, como los estucos, que mostraban indicios de reblandecimiento y pérdida de color.

Por tal motivo y como medida precautoria, a partir del 2004 se prohibió el acceso del público a la cripta que contiene los restos del soberano maya, identificado también con el nombre de Ocho Ahau. Actualmente la tumba de Pakal guarda un estado de conservación óptimo de acuerdo a especialistas del INAH, la decisión del cierre definitivo de esta área, obedeció también a otros factores que de no haberse tomado en cuenta la habrían afectado.

El descenso y ascenso de visitantes por las escalinatas que conducen al sepulcro real, propició que los peldaños se desgastaran. El uso de flash para la toma de fotografías y las prácticas vandálicas de visitantes que escribían su nombre en las paredes, son algunas de las causas que llevaron también a la determinación del cierre.

“Se observó que podía haber una degradación y por ello se tomó la decisión precautoria de cerrar el acceso al público”, precisó Emiliano Gallaga, director del Centro INAH-Chiapas. Desde el 2003, el INAH desarrolla trabajos de conservación de la cripta de Pakal y del Templo de las Inscripciones, con el objetivo de estabilizar los relieves de estuco que decoran las paredes internas del espacio funerario.

“La idea es devolver los niveles de temperatura y humedad que tenía la cámara antes de que se permitieran las visitas, y para ello se instalaron monitores que periódicamente son verificados por los restauradores”, detalla. Para evitar la filtración de lluvia, en el 2006 se desarrolló una de las primeras fases de impermeabilización en la parte superior del Templo de las Inscripciones, a cargo del especialista Arnoldo González. “El cierre del espacio es definitivo y se descartan aperturas temporales en el futuro. Únicamente habrá acceso esporádico para la investigación científica”, acotó el arqueólogo Gallaga.

Réplica fiel de la tumba de Pakal

Sin lugar a dudas, la cámara funeraria representa uno de los principales atractivos de la visita a Palenque, por tal motivo, el INAH emprendió un proyecto enfocado a crear una alternativa mediante la creación de la Sala Explicativa de la Tumba de Pakal, en un anexo al Museo de Sitio.

Concluida recientemente, la nueva área ya está abierta al público y se puede visitar en recorridos especiales para 40 o 50 personas; en ella se exhiben las réplicas exactas de la cámara funeraria con dimensiones de 7 metros de largo por 3.75 de ancho y 6.50 de altura; y del sarcófago de 3 m de largo por 2.10 de ancho y 1.10 de alto.

También se muestra la reproducción de la lápida de piedra caliza esculpida en bajorrelieve, con medidas de 3.80 m de largo por 2.20 de ancho y un espesor de 25 cm. La losa presenta la imagen de Pakal al momento de iniciar su viaje al inframundo. Del vientre del soberano brota una ceiba sagrada o el axis mundi de la cosmovisión maya.

Se trata de un proyecto museográfico e interdisciplinario de primer nivel, que a diferencia de la visita a la tumba original —la cual sólo podía ser observada a través de una puerta metálica—, permite a los visitantes apreciar con mayor detalle cada una de sus características. Entre las ventajas de la réplica, señala el arqueólogo Emiliano Gallaga, destacan las paredes del recinto funerario creadas con un material transparente que permite ver hacia el interior y de manera que no se restringe la mirada del espectador como en el caso de la original.

“El visitante puede darle la vuelta por sus cuatro lados y apreciar todos los elementos que conforman los relieves del ataúd y la lápida. Asimismo, en los muros traslúcidos se grafiaron las imágenes de los nueve personajes del inframundo y ancestros de Pakal representados en las paredes interiores de la cámara original, y que no es posible ver”, subrayó.

El proyecto representó una inversión cercana a los cinco millones de pesos aportados por el Gobierno del Estado de Chiapas y la Secretaría de Turismo. Así como del INAH en lo concerniente a la museografía, ingeniería, arquitectura y diseño, basadas en la investigación hecha a lo largo de más de cinco décadas.

Con el uso de medios impresos, electrónicos y audiovisuales, la Sala Explicativa de la Tumba de Pakal, detalla cómo se dio el descubrimiento, su significado dentro de la cosmovisión del mundo maya y el desciframiento de las inscripciones y jeroglíficos grabados en la lápida. Otra de las novedades del nuevo espacio del Museo de Sitio de Palenque, son las reproducciones de las diversas reconstrucciones que se hicieron de la máscara funeraria (24 x 19 cm) que portaba Pakal en su sepulcro, y que consta de 340 teselas de jade.

La información se presenta en inglés y español, lo que ayuda al visitante nacional y extranjero a introducirse al contexto social, político y funerario de la época de mayor esplendor de Palenque, ocurrida en el siglo VII de nuestra era. Las visitas al Museo de Sitio representan sólo el 20 por ciento de las cerca de quinientas mil personas que ingresan anualmente a la Zona Arqueológica. “Con la nueva atracción de la replica de la tumba real, esperamos incrementar la afluencia a este recinto, al que tienen derecho por el mismo boleto de entrada al sitio”, mencionó el arqueólogo Gallaga.

“En el momento de pasar el umbral tuve la extraña sensación de penetrar en el tiempo, en un tiempo que habría sido detenido mil años antes”, exclamó el arqueólogo Alberto Ruz L´huillier al descubrir la Tumba de Pakal, uno de los hallazgos más notables en la historia de la arqueología precolombina.

A 71 escalones abajo del vestíbulo del Templo de las Inscripciones, el edificio más emblemático de la antigua ciudad maya de Palenque, Ruz L´huillier localizó en 1952 la cripta del gobernante más importante de esa ciudad.

Debieron pasar trece siglos para que un ser humano volviera posar su mirada en la tumba del rey Pakal. A raíz de su descubrimiento, se abrió al público pero hace cuatro años volvió a cerrarse, debido al riesgo de deterioro que la amenazaba.

Sin embargo, una recreación fiel que se exhibe desde hace un par de meses en el Museo de Sitio promete a los visitantes experimentar aquella sensación que tuvo el arqueólogo que la encontró y la mostró al mundo.

El descubridor descansa frente a su hallazgo

“Entré a la misteriosa cámara con la extraña sensación de ser el primero que pisaba los escalones de la entrada en mil años. Traté de verla con los mismos ojos con que la vieron los sacerdotes de Palenque al dejar la cripta; quería borrar los siglos y escuchar la vibración de las últimas voces humanas: me esforzaba en comprender el mensaje que los antiguos mayas nos habían dejado inviolado. A través del impenetrable velo del tiempo, buscaba el imposible lazo de unión entre sus vidas y las nuestras.”

Así fue como describió su hallazgo Alberto Ruz L´huillier, el científico francés que adoptó la nacionalidad mexicana en 1935 y fue el primer alumno en obtener el grado de arqueólogo que se concedió en la Escuela Nacional de Antropología del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en 1945.

Ruz obtuvo fama mundial por los trabajos que realizó en el Templo de las Inscripciones, donde cumplió el sueño que anima a sus colegas; un gran hallazgo. A partir de entonces, definió su interés por la arqueología maya, encabezó diversos programas interdisciplinarios en las ciudades de Palenque, Chiapas; y en Uxmal, Yucatán, entre otras.

Finalmente, al momento de su deceso en 1979, en reconocimiento a su labor y por decreto presidencial, las cenizas de quien nos abrió la puerta de la cripta de Pakal fueron depositadas a unos metros de quien fuera el mayor dignatario de la ciudad prehispánica de Palenque.
Inicio Recrean la tumba de Pakal
viernes, 25 de abril de 2008

Palenque, Chiapas
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http://dti.inah.gob.mx/index.php?Itemid=55&id=753&option=com_content&task=view

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